La historia del Motobu Udundi
El Motobu Udundi fue fundado por Sho Koshin Motobu Oji Chohei, sexto hijo del rey Sho Hitsuo, décimo rey de Ryukyu de la segunda dinastía del reinado de la familia Sho.
El "Ti" parte del nombre que significa "mano" y por extensión, Bojutsu, o "Arte Marcial". El mismo significado que en la palabra Karate, la cual, desde inicios del periodo Showa, ha sido escrita en japonés usando caracteres que significaban "vacío" y "mano". Originariamente era escrita con caracteres (Kanji) diferentes para "Kara", que se traducía por "chino", y expresaba el hecho de que el Karate era un Bojutsu que procedía de China. Por consiguiente, Udundi significa "el Bujutsu de la Casa Real". Como Arte Marcial secreto (Bujutsu) de la familia real Ryukyu, el Motobu Udundi Ti se guardó en el seno de la familia Motobu transmitiéndose de padres a hijos primogénitos. Se cuenta que el mayor de los chicos comenzaba sus entrenamientos a la edad de seis años y completaba su currículum cuando alcanzaba la edad ceremonial. Era tal el secreto mantenido que hasta los hermanos menores no podían contemplar los entrenamientos. Motivo por lo que ha sido poco conocido este Arte en el mundo, sin mencionar su aspecto técnico. En los días en que Okinawa todavía era el reino Ryukyu, el Motobu Udundi Ti se enseñaba en secreto a aquellos que poseían el rango de familia real de los Motobu, como quiera que el complejo de circunstancias históricas que procedieron a la restauración Meiji, es por lo que yo, sin estar relacionado por parentesco sanguíneo con la familia Motobu me fue enseñado el Arte por Choyu Motobu, de la onceava generación de Maestros.
Las Técnicas Espirituales del Maestro Choyu Motobu. Choyu Sensei siempre decía que las técnicas del rey de Ryukyu, en otras palabras, Motobu Udundi, eran una manifestación de lo divino. Yo me he enfrentado muchas veces durante el entrenamiento con el maestro Choyu, pero nunca pude tocarlo, ni tan siquiera cuando tenía la edad de setenta años. Realmente parecía poseer dones divinos. Tanto es así, que pienso que si fuera atacado por varios oponentes, podría someterlos sin causarles grandes daños. Olvidando su destreza, él siempre hacía lo posible por evitar las situaciones donde el uso del Bujutsu pudieran convertirse en inevitables. "Debes practicar constantemente, toda tu vida para profundizar en la esencia del Bujutsu, pero es mucho más deseable que utilices toda tu vida para no tener nunca que utilizar el Bujutsu que aprendiste." Choyu Sensei era ciertamente una persona remarcable que siempre hacía lo posible por llegar a buen fin en cualquier tipo de discusión. Era, sin duda alguna, un virtuoso artista marcial que dominaba a los adversarios sin dañarlos, indicándoles el camino para reformarse. Con respecto a este punto, es muy importante perfeccionar las técnicas hasta tal grado, que sobrepase con mucho la agilidad de vuestros oponentes. Por consiguiente, como artista marcial debes entrenar, de forma estricta y constantemente, sin descuidar la práctica diaria. También, durante el entrenamiento, es muy importante tratar el cuerpo de tu adversario como si fuera el tuyo propio y evitar lesiones a otros, tratando de hacer alarde de vuestras fuerzas. Los practicantes de Motobu Udundi deben mantener estas enseñanzas a lo largo de su entrenamiento y no abandonar. Pienso que todavía hoy puedo practicar y sentirme en buen estado de forma gracias a las enseñanzas de Choyu Sensei, trataré de seguir mientras pueda permanecer activo, como hasta ahora y por tanto tiempo como me sea posible. Técnicas Características del Motobu Udundi. Técnicas contra múltiples adversarios. Las técnicas del Motobu Udundi han sido creados con la intención de luchar contra múltiples adversarios. Por esta razón se realizan mientras se anda constantemente. Los practicantes no deben de parar de andar, ni siquiera un instante, hasta que el último enemigo es eliminado y el conflicto haya llegado a su fin. Por esto, el "andar" en el Motobu Udundi es muy importante. Para cada oponente se utiliza solamente una técnica o golpe. En una lucha contra varios adversarios, de lo que se trata es de que exista un ataque para un solo adversario.
En un enfrentamiento contra múltiples adversarios hay que prestar atención a cualquier cosa que ocurra sin pestañear, esto hace que los movimientos de cada oponente estén controlados. Abandonamos la mirada, dirigida a un punto y tratamos de percibir todas las situaciones como un todo. Es muy importante mantener la mente libre de todo pensamiento y moverse en un estado de "No pensamiento" y desapego, pero uno debe estar también en condiciones de reaccionar o de contraatacar instantáneamente si alguno de los oponentes hace la mínima intención de moverse. De la Mano Vacía a las Técnica con Armas y a la Danza Guerrera. El entrenamiento en el Motobu Udundi comienza con los movimientos básicos del Taijutsu o técnicas de mano vacía, bien sean ataques de puño o piernas. Estas técnicas básicas se utilizan para el entrenamiento del cuerpo. Basado en estos fundamentos, el practicante se encamina al perfeccionamiento del manejo de unas veinte armas diferentes. La esencia y clave para el manejo de estas armas recae en el entrenamiento con la espada. A través del perfeccionamiento de la espada el practicante adquiere movimientos que se pueden aplicar a cualquiera de las otras armas. Una vez que el estudiante ha adquirido la maestría en el manejo de éstas, comienza la fase más avanzada de defensa sin armas: el Tui-ti.
Perfeccionando las técnicas del Tui-ti, es posible la defensa contra cualquier oponente con cualquier tipo de arma. La manera en que es agarrada y manipulada la mano de un oponente en las técnicas del Tui-ti es muy similar a los movimientos usados por los espadachines en el Motobu Udundi. Es por ello que es muy difícil la maestría del Tui-ti sin antes haberse entrenado en el uso de las armas. También es muy difícil la ejecución de las técnicas del Tui-ti, si el cuerpo está rígido, ya que los puntos de fuerza del cuerpo deben mantenerse relajados. Lo primero que trabajan los practicantes del Motobu Udundi es su cuerpo, practicando las técnicas de un estilo duro. Con este entrenamiento de base, se empieza a aprender a utilización de los movimientos suaves para controlar al oponente. Estos movimientos suaves se convierten en duros en el último momento del contacto o aplicación. En otras palabras, lo duro, las técnicas poderosas, no son concebidas sin las suaves. Por ello lo blando y lo duro se unifican en cualquier movimiento o técnica. Para adquirir esta habilidad es necesario seguir el método de entrenamiento correcto. Primeramente el estudiante debe perfeccionar los movimientos básicos practicando el Taijutsu que comprende las patadas y los golpes, y después usar el método de entrenamiento Motobu Udundi, para consolidar y fortificar estas habilidades sobre una base sólida. Una vez comprendidos estos fundamentos, se pueden crear miles de técnicas diferentes. Si no se siguen estos procesos, el practicante verá frustrado su intento por alcanzar la esencia profunda de la s enseñanzas "Oguki" del Motobu Udundi.
Con la práctica continuada y con la construcción de un repertorio de técnicas basadas en lo duro y en lo blando, se llega a la cima de las técnicas de Artes Marciales llamada "Mai" o Danza. La maestría de una serie de movimientos, cuya finalidad es responder con suavidad y efectividad a cualquier acción del oponente, lleva a la culminación en el "Muidi" o Danza Marcial. Muidi es el estado más alto del Motobu Udundi. Cuando describo el Muidi como una danza no me refiero a llevar movimientos de Bojutsu a las Katas, simplemente y bailar con ellos acompañados de música. Muidi no es esta clase de cosas. A menudo, para perfeccionar los aspectos profundos del Motobu Udundi, tales como el Muiti y las técnicas de sable, el cuerpo debe fluir en los movimientos suaves que emergen sin excitación. Llegados a este punto, el Gukui, o principios del Tuiti y el uso de varias armas están envueltas en lo suave, surgiendo movimientos de Muidi, como una especie de danza de guerra. Cuando el practicante ha alcanzado la cima de los movimientos maciales, éstos se convierten en graciosos y elegantes, todo ello sincronizado con la carencia de movimientos "bruscos" y ángulos muertos. Por esta razón, el Muidi debe aparecer a primera vista como algo más que una mera danza. En realidad, el terrorífico poder está oculto dentro del movimiento suave, a la vez dentro de esa ligereza que la gente piensa que carece de efectividad. El Espíritu del Motobu Udundi Hay algunas materias que los practicantes del Bojutsu deben retener en sus mentes. Como el Bojutsu de los caballeros y de la casa real, el Motobu Udundi proporciona un número estricto de advertencias. Voy a resaltar algunas, tal y como mi Maestro a menudo me las confiaba a mí. No hagas enemigos por tu propia voluntad, ganar a uno, es perder con otro, si la derecha resulta victoriosa, es importante que la izquierda sea derrotada. Un Bujin, o guerrero, debe evitar los conflictos de antemano haciendo tanto hincapié como sea posible, a sabiendas de estar creando enemigos. Por esta razón el Maestro me enseñó a ser prudente y cauto, tanto en mis palabras como en mis actos, en los combates de entrenamiento y los medio juegos tales como la lucha libre, debes ser prudente dejando que pierda la izquierda para compensar la victoria de la derecha. Hacer que el oponente salve su prestigio es una manera eficaz de evitar conflictos innecesarios. Nunca debes buscar oponentes con el solo propósito de demostrar vanamente tu habilidad y tu fuerza. Además el Motobu Udundi recomienda no lesionar al oponente sea cual sea el caso. Esto, obviamente, se hace real durante el entrenamiento, pero aunque se tratase de un enemigo deberás evitar lesionarle. No solamente es desagradable para otros, sino que esto potencia la amargura de la persona, haciendo que su rencor continúe tatno como le dure la llaga causada por el conflicto. Dañando y mutilando a tu adversario, corres el riesgo de seguir cosechando conflictos una y otra vez. El buen artista marcial controla al adversario anticipando el ataque sin causar daños al oponente e invitándole a la paz y a la reforma. El Sensei decía: «Ten cuidado en la aplicación de tus habilidades marciales, trata de controlar una situación sin que ésta pueda sembrar nuevos conflictos.» Llegando a este punto, es necesario perfeccionar las técnicas hasta tal punto que éstas superen con creces las habilidades de tus adversarios. Así pues como artista marcial, debes entrenar constante y estrictamente, sin abandonar ningún día. El Bujutsu nunca debe ser utilizado en detrimento de la propia familia. El guerrero debe contribuir con la sociedad y mantener sus responsabilidades con la familia. Para llevar los entrenamientos de manera ordenada, es necesario atender todas las necesidades de la familia. Es importante prestar atención a la salud y mantener la paz en el seno familiar. El Sensei decía: «Lo primero que tienes que hacer es buscarte un empelo y hacerte cargo de tu familia para después fundar tus entrenamientos de Bujutsu sobre esta base. Desde que el propósito del Bujutsu es la protección de tu vida y la de tus familiares, todo esto carecería de sentido si aplicar el Bujutsu a expensas de tu familia. Igualmente es muy importante seguir cualquier tipo de actividad paralela a tus entrenamientos. Prepararse para la realidad hace que cuando quieras hacer uso del Bujutsu, piensa que con casi toda seguridad serán necesaria dos tumbas. Una de las cuales será para tu oponente, y la otra para ti. Porque el propósito del Bujutsu es el de tu protección y la de tu familia, debiendo combatir con tu adversario hasta la muerte. Es por ello que tú mismo debes estar preparado para ir a la tumba. También, aunque sobrevivas al conflicto y entierres a tu adversario, es posible que los hijos y descendientes de tus adversarios vuelvan a retarte. El Sensei decía: «Nunca olvides que dos tumbas están esperando siempre que utilices el Bujutsu.» y es por ello que él advierte estrictamente contra el uso del Bujutsu ya sea ligera o violentamente. Aun habiendo dominado el Arte, es mejor pasar toda la vida sin utilizarlo. Choyu Sensei solía decir que las técnicas del "rey de las islas Ryukyu", en otras palabras, Motobu Udundi, era una manifestación de lo divino. Yo combatí con Choyu Sensei durante los entrenamientos, pero nunca pude tocarlo, ni siquiera cuando tenía la edad de setenta años. Ciertamente parecía poseer habilidades divinas. En efecto, era tan habilidoso que pienso que aunque fuera atacado por varios adversarios sería capaz de dominarlos sin causarles grandes daños. A pesar de sus habilidades, siempre fue cuidadoso evitando caer en situaciones en las que el uso del Bujutsu pudiera ser inevitable. Debes practicar durante toda tu vida para penetrar en el dominio más profundo del Bujutsu pero es más deseable que transcurra toda tu vida sin tener que utilizar el Bujutsu que has aprendido. Choyu Sensei fue la persona que realmente llevó esto a buen fin. El practicante de Motobu Udundi no debe abandonar para mantener estas técnicas a lo largo de su entrenamiento, manteniendo un estado de máxima alerta, evitando molestar a los demás utilizando palabras o gestos desafortunados. También durante el entrenamiento es importante tratar el cuerpo de tu adversario como si fuera el tuyo propio, a la vez que evitar dañar a los demás tratando de mostrar habilidades y fortalezas. El entrenamiento del Motobu Udundi Mi periodo de entrenamiento Entre los doce y los veintidós años, practicaba solo con Choyu Sensei. Entrenábamos tres veces al día, mañana, tarde y noche. El entrenamiento era extremadamente agotador. Choyu Sensei no me instruyó solamente en las técnicas de Bujutsu, sino también en el acercamiento de lo guerrero en aspectos de la vida ordinaria como la manera de atar el pañuelo a la cabeza o cómo comer. Es imposible relatarles todas las cosas que me enseñó, pero mencionaré algunas de las más importantes. Practicar el Andar Practiqué el andar rápidamente hacia delante y hacia atrás sobre las punteras, manteniendo el peso del cuerpo sobre la base de los dedos gordos y manteniendo las rodillas rectas. Debía caminar mientras mantenía el pecho hacia fuera y mi cuero estirado como un palo, usando mi hara o abdomen como centro, alrededor el cual tenía que mover todo m cuerpo. Me ponía piezas de madera detrás de las rodillas atadas con trozos de tela para aprender el hábito de andar con las piernas estiradas. Practicar el Golpe de Puño Empecé a practicar cómo golpear con el puño al estómago de mi Maestro con el puño en forma de Seiken (cerrado). Golpear al Makiwara (poste de madera con cuero o cuerdas en la parte superior) no estaba permitido, ya que golpear objetos inanimados no te prepara para golpear personas en movimiento. En el momento del combate usamos Nukite (golpe con la punta de los dedos). Nosotros utilizamos el Nukite del Motobu Udundi manteniendo el dedo gordo de la mano estirado y paralelo a los demás dedos. En cambio, otros sistemas lo pliegan sobre sí mismo. Practicaba mi Nukite golpeando la punta de los dedos en la arena de la playa. Eventualmente era muy difícil partir una placa de madera de cedro de tres milímetros de grosor. Practicar el golpe de Pierna Para practicar la patada, ataba un trozo de tela en una caña de bambú a la altura de la cara utilizando la patada con la pierna estirada característica del Motobu Udundi. Esta patada se lleva a cabo manteniendo ambas piernas estiradas, tanto la que golpea como la que mantiene el equilibrio, manteniendo el equilibrio sobre la punta de los dedos cuando estamos extendiendo la pierna que patea, y con el talón cuando descendemos la pierna. El siguiente paso era practicar la patada a nivel alto, andando con las piernas estiradas y manteniendo los brazos rectos por encima de la cabeza y paralelos al suelo, sosteniendo rocas envueltas en trapos en ambas manos. Si mi cuerpo se balanceaba cuando realizaba cualquier patada, las rocas de las toallas también se balancearían golpeando contra mis piernas. de esta manera aprendí a mantener el cuerpo erguido mientras pateaba. Comencé co piedras que pesaban 600 gramos para ir aumentando el peso gradualmente hasta alcanzar los 1800 gramos. Más tarde aprendí a patear estando de pie y a golpear diagonalmente sobre mi hombro opuesto, pudiendo romper una tabla posicionado en ese punto. Posteriormente aprendí a romper las tablas posicionadas justo tras mi cabeza. También practicaba las patadas en salto tratando de romper las pequeñas ramas de los árboles, y saltaba desde los muros de piedra o desde cualquier posición elevada, pateando con una pierna y golpeando con ambas manos simultáneamente mientras caía, repitiendo rápidamente la operación en cuanto tocaba el suelo. Entrenamiento del Salto Yo practicaba el salto desde la posición de supino sin flexionar las rodillas, utilizando sólo mis tobillos como muelles. Comencé haciendo esto a los doce años y, con el tiempo, cuando cumplí los diecisiete, era capaz de saltar a lo alto de un muro de piedra situado a la altura de mi brazo levantado, sólo con el poder de mis tobillos y una mano.
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